Helen se apunta a un curso de supervivencia en la naturaleza, un año después de divorciarse. A través de esta experiencia descubre que, a veces, hay que perderse de verdad para encontrarse a uno mismo.
Este tipo de "películas" da un poco de miedo. Producto yankee para que sus ciudadanos lo pasen bien en una vida de mierd# que tienen. El problema es que luego de verla, la realidad cotidiana te da una buena hostia y vuelves al infierno capitalista en el que el sistema se inventa cosas como: cualquier ciudadano norteamericano puede llegar a ser presidente. Hasta que ello no "ocurre" les toca vivir la pesadilla americana, que no sueño. Veo bien una huelga de guionistas, porque para hacer esta basura... mejor no hacer nada.