1933. Corea está ocupada por los japoneses. Un grupo de exiliados rebeldes planea matar a un comandante nipón, pero la única asesina que puede hacerse cargo de tan delicada tarea está en la cárcel. La resistencia se dispone a sacarla de prisión, cuando un espía alerta a los japoneses, acelerando un entramado de traiciones.
La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.