Romy está de vacaciones en EEUU con su marido francés, Richard. Pero rápidamente el viaje se convierte en un ajuste de cuentas. Romy decide liberarse de sus ataduras y escapar a lo desconocido.
La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.