Cuando un joven y ambicioso abogado acepta un caso contra un poderoso ejecutivo de una gran compañía farmacéutica, el joven letrado pronto se percata que está inmerso en un asunto mucho más complejo de lo que pensaba.
La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.