Emma está siendo observada por un acosador que ha hackeado toda su tecnología personal: portátil, teléfono, y otros aparatos conectados a internet, con la intención de grabarla en sus momentos más intimos. Pero llegado cierto punto, estas grabaciones no son suficientes para él y decide cambiar el espacio virtual por el físico.
La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.