El arqueólogo bíblico Don Verdean es contratado por el pastor de la iglesia local para encontrar unas reliquias para ayudar a promover la fe. Pero al no encontrar nada, el protagonista se ve obligado a ser creativo.
La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.