Una niña hondureña que emigra a los Estados Unidos es atrapada en la frontera entre México y Guatemala por las redes de prostitución y de trata de blancas.
La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.