Ditte forma parte de los Rheinwald, una conocida familia de panaderos. Pero sus inquietudes van más allá de los hornos; posee su propia galería de arte y se mueve en los círculos intelectuales. Por eso, cuando recibe una oferta para mudarse a Nueva York, no lo duda ni un instante y se marcha junto a su novio Peter. Sin embargo, el padre de Ditte cae gravemente enfermo y pide a su hija que le sustituya al frente del negocio. Ditte se debate entonces entre la lealtad familiar y la consecución de sus sueños.
La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.