Un peligroso asesino en serie es atrapado después de un violento enfrentamiento con la policía. Pero todavía queda sin resolver el crimen de una joven. ¿Ha sido también obra suya o es él la llave para atrapar al responsable? Se inicia así un extraño juego entre la policía y el asesino.
La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.